Por la zona podría llamarse "pequeño Cochabamba", pero su surtido cervecero es más que digno para la zona. "El pequeño Flandes" debe su nombre a lo pintoresco del dueño y a que da lo que promete: cervezas buenas sin tener que ir al centro.
En nuestra bienamada capital es muy frecuente que la calidad de los sitios venga determinada por su situación geográfica. O lo que creemos que es calidad. Un giri nunca bajaría más al sur de Embajadores y mucho menos buscando sangría mala y cara. De la misma manera, a mis queridos co-bloggers y yo nunca se nos hubiese pasado por la cabeza no subir del castizo Portillo buscando algo más que cerveza masiva y de mala calidad.
Cuál fue nuestra sorpresa cuando un día vagando por la calle Cáceres descubrimos este sitio tan pintoresco. Resulta que hay vida más allá del centro o de Argüelles. Y si uno quiere pasar un rato tranquilo degustando buena cerveza y conversación, encuentra algo más que tascas de viejos que juegan al dominó, en el barrio de Arganzuela.
Si habéis leido algo sobre La cervería Europa pensad que este lugar es su hermano pequeño. No tiene tantas variedades de cerveza, ni te ponen tapas buenas ni está tan céntrico. Los precios son más o menos los mismos y ofrece un plan resultón si estás por la zona. La decoración del lugar está algo recargada (hace honor a algunas zonas de Flandes) y las tapas, como dije, no son gran cosa. Pero al loro con las ofertas porque pueden dejarte un buen sabor de bolsillo, además de de boca.
Conclusión: en el país de los ciegos, el tuerto es el rey, y este sitio tiene un ojo y otro medio, de cristal. A mi personalmente me gusta bastante pese a que a ciertas horas siempre está lleno. Está al final de la c/Cáceres, llegando al Pº de Sta María de la Cabeza. Es un lugar pequeño y acogedor donde pasar una buena tarde o usarse como lanzadera para planes más gañanescos ya en el centro. Si la economía lo permite. Lo dicho, no dejéis de ir.
Pequeño Flandes
domingo, diciembre 21
Publicado por Jose Rodríguez en 16:48 1 comentarios
Algunos datos sobre el consumo de Cerveza
sábado, octubre 11
Datos sacados de la página en donde compramos nuestro kit de cerveza: http://www.cervezasdelmundo.com/
Con quién disfrutamos de la cerveza:
La cerveza es una bebida social y el 29% la disfruta con su pareja, mientras que un 26% lo hace con amigos. Los Británicos son los más románticos, ya que un 38% bebe con su pareja. A los daneses y los belgas les gusta beber en grupos grandes, ya que lo hacen en un 9% de las ocasiones. Beber cerveza en grupos mixtos es el doble de popular que hacerlo con personas del mismo sexo (38% y 15%). Los polacos (96%), rumanos (94%) y belgas (91%) son los que menos cerveza beberían solos. Y a los que más les gusta beber en solitario son los holandeses, con un 21%, los franceses, un 18% y los rusos, un 15%.
Lugar de consumo:
Los españoles destacan al ser los que más beben en pubs o cervecerías, un 81%. Y los italianos, contrariamente a lo que se piensa en cuanto a que beben mucho vino, son los europeos que más cerveza beben en los restaurantes, un 45%, casi el doble de la media europea. Sin embargo, la media europea prefiere consumir la cerveza en casa (un 83%) antes que en restaurantes o pubs (un 63%). Y cuando no bebemos en nuestra casa, lo hacemos en casa de nuestros amigos: un 76% de los europeos beben en casa con más regularidad que en casa de otros amigos, donde lo hacen un 37%. Los daneses son los más sociables, un 64% beben con mas regularidad fuera de casa. Los menos sociables los checos, un 17%. También destacar que en Bélgica y Polonia se bebe más en los eventos deportivos (campos de fútbol, etc) que en bares o restaurantes.
Días de consumo de la cerveza:
En cuanto a los días de la semana preferidos para beber cerveza, los españoles son los que más beben entre semana. También, son los que lo hacen con más frecuencia, pues un 33% de los europeos lo hacen 2 ó 3 veces a la semana, mientras que un 31% de los españoles lo hacen casi todos los días de la semana. El sábado es el día que más se bebe en Europa de media, con un 49%, mientras que el lunes, con un 28%, el que menos. Destaca Suecia, donde los domingos sólo beben un 17%.
Horas en las que consumimos la cerveza:
La pregunta que se hizo era, en un día típico de trabajo, ¿a qué hora te tomas la primera y última cerveza?. La respuesta media fue la primera a las 18,08h y la última a las 22,10. Destacan los daneses, como los primeros que van al pub, a as 16,41h, y los últimos los holandeses, a las 19,19h. La última cerveza, se la beben antes los franceses, a las 20,33 y los últimos, los alemanes, a las 22,59. Los españoles toman la primera alrededor de las 17,46h y la última a las 21,05h. Curiosamente, también son los daneses los que todavía toman cerveza al mediodía, casi un 24%, seguidos de los checos y los españoles, con un 17%. De media, sólo uno de cada diez europeos beben cerveza al mediodía.
Publicado por Dain en 23:44 2 comentarios
Cerveceria L´Europe
lunes, agosto 11
Rincón cuasi-infinito de néctares de dioses, proveedor de viandas a cascoporro, escenario de múltiples cogorzas multitudinales, paraje de encuentro entre unos y otros. Es la cervecería L´Europe, local de extensa gama de cervezas y abundantes platos de comida, supongo que, alemana.
Siendo viernes, sábado o domingo por la tarde noche, lo primero que verá el visitante de este local al introducir sus gaznates en él será un porrón de gente. O se reserva con antelación por teléfono o será prácticamente imposible que uno pueda sentarse de buenas a primeras. Y no es que el sitio peque de enano (cuenta con un primer alargado pasillo en que recibir los pedidos de menor abundancia alimenticia y un adosado al fondo en el que se concentran los clientes de mayor gula; si bien la función de comer kilos de cerdo no es exclusiva en absoluto de este último rincón). Este pequeño problema se solventa yendo otro cualquier otro día de la semana, habiendo incluso ofertas (que comentaré más adelante) si uno va de lunes a miércoles.
La decoración podría catalogarse como “nórdico-rural” (permítaseme la licencia), esto es, madera, piedra y oscuridad. En los momentos de máximo bullicio sí que pueden echarse en falta un par de ventanas a través de las cuales poder respirar aire fresco, pero esto no es más que una pega menor.
Yendo a lo que nos interesa, esto es, el bebercio, tenemos que esta cervecería en su carta cuenta con la nada desdeñable cifra de 80 cervezas, provenientes de diferentes países y que, a base de ensayo y error, harán que cada persona que acuda a este acogedor antro vaya conformando una selección personal que beber y recomendar a los neófitos en estas lides. Dejo el link de la cervecería (hay que darle a “La Carta”), para que quien lea esto pueda ir con las ideas claras:
http://www.cerveceriaeuropa.com/
Tenemos pues cervezas de barril y de botella, siendo la oferta de las de barril generosa en número y discreta en calidad (salvo antes las Grimbergen y ahora las Leffe no merecen demasiado la pena, pero salen bastante más baratas que las de botella, así que la elección depende ya del bolsillo de cada uno), y la oferta de las de botella amplísima, pudiendo encontrar todo tipo de estilos; la pega es que a la hora de elegir vas un poco a ciegas si no las conoces de antes, pero siempre queda la opción de preguntar a los camareros, que atienden de manera muy amable en todo momento.
Como punto muy positivo está el que cada botella de cerveza es presentada con su correspondiente vaso, destacando quizá de entre todos el de la cerveza Kwak, en forma de reloj de arena.
Respecto a lo que llevarse a la boca, lo primero a comentar será que, simplemente pidiendo cerveza, uno tiene barra libre de patatas, palomitas, frutos secos y demás productos hipercalóricos e hipergrasos. Con cada ronda te acercan tres pequeños cuencos, cada uno con un tipo de aperitivo, que, al observar el camarero que se está acabando aunque sigas con la misma cerveza, te serán cambiados por otros tres nuevecitos. Eso, aunque lo que te pongan sea una mierdecilla, está de puta madre.
Luego ya lo que es la carta de comida en sí, pues lo cierto es que es bastante cara. Uno no entra con ganas de dejarse 15 euros en una ración de codillo, al menos si entra sólo a tomar unas cervecitas. De entre lo más económico está la bandeja de patatas y aros de cebolla, que tampoco merece la pena (aunque buena está).
Así que para comer algo aquí (que no sean los aperitivos de marras) es mejor intentar aprovechar las ofertas semanales que anuncian en la entrada (que tampoco suponen una excesiva rebaja), las ofertas a las que he hecho alusión antes, que consisten en que, presentando un ticket anterior a tu visita actual te ponen dos platos de comida (ej: costillas y codillo) por el precio de uno (que entonces sí merece la pena, pero sólo es válido para los lunes, martes y miércoles), las ofertas que se pueden descargar a través de la web, que habrán de imprimirse y presentarse allí con ellas (la de ahora: 4 cervezas, pechuguitas de pollo y patatas por 20 euros), y, por último, el especial de la casa. De todos modos, casi siempre que vamos acabamos sobreviviendo a base de kikos y panchitos...
El especial de la casa es una burrada. Así de simple. No es para estomagos delicados, no es para ir en plan “bueno, a ver qué pasa”. O uno entra concienciado de que va a rellenar sus tripas de manera insana o no se va a disfrutar en su máximo esplendor de esta bacanal gástrica. La broma consiste en, por 25 euros (20 euros si reservas a través de la web de Atrapalo), poder comer y beber todo lo que puedas. Hay ciertas restricciones, claro. Es beber todo lo que puedas estando reducida la oferta a las cervezas barril, y es comer todo lo que puedas siendo seis los platos de comida que te van a servir, más otro de postre, más un chupito. Pero puedo asegurar de primera mano que es más que de sobra para el tiempo que te dan. Las siguientes fotos son de los platos que fuimos comiendo:
Costillas:__________________Codillo:
Hamburguesas (apenas se ven):
Chuletas de Sajonia:________________________Postre (acabado) y chupitos:
Bueno, y falta el plato de salchichas, que es del mismo estilo que el resto (generoso).
Cada persona paga 25 euros, y ésto que te ponen corresponde a la ración de tres personas (aunque me da que si lo piden dos o cuatro te van a poner lo mismo, y si lo piden cinco ya te pondrán el doble, aunque no descarto que ya con cuatro te ofrezcan dos platos de cada).
Nacho (n.S., que llevaba antes de entrar entre dos y tres litros de cerveza ya en su cuerpecillo) y yo, al segundo plato decidimos que, para poder seguir “disfrutando” tendríamos que hacer uso de un vil truco, que no fue otro que vomitar en el baño, eso sí, con total naturalidad (al salir los dos del servicio estaban esperando un par de muchachos para entrar, que supongo fliparían un poco al oír a dos hombres en el baño haciendo ruidos extraños). Así que, cuidado con el especial, que no es una tontería. A nosotros, cuando nos veían que ya nos habíamos comido la carne (y no el acompañamiento de verduras, patatas y demás), ya nos cambiaban el plato. Todo un gesto, porque no nos hubiera dado tiempo a probar todo.
Un consejo, no toquéis el pan.
Concluyendo, diré que es un local muy recomendable para ir a tomar unas cuantas cervecillas, sin acabar demasiado ebrio. También merece la pena saltarse la dieta un día y hacer el burraco con el especial. Como contra tiene el precio, que la cerveza más barata en relación cantidad/precio es la Franziskaner, son 4.10 y son 50 cl. Pero vamos, que, en general, de puta madre, lo descubrí gracias a un foro hace tres años y es uno de los pocos sitios que tenemos como fijos.
Y otra cosa, ¡NO TIENEN LA PUTA MAHOU!!, MUAHUAHUAHUAHUAHUA...
Publicado por Dain en 22:20 3 comentarios
El Arte de Afonar
domingo, julio 27
Sí, el fin principal del blog es dar a conocer antros de Madrid, pero son bienvenidos cualquier otro tipo de temas relacionados con el cervecerismo salvaje. Así pues, hablaré del arte de afonar, popularizado en los últimos meses entre los tres perros que escribimos aquí.
Lo primero será intentar aclarar un poco el significado del término "afonar". Para ello pensé en que una buena forma de introducir al lector en el conocimiento del protagonista de esta entrada sería simple y llanamente buscar que diría la RAE de todo esto. Pues... absolutamente nada, no es un vocablo aceptado.
¿Que si importa eso?, pues más bien no. Si hace falta que tres bastardos como nosotros popularicemos esta palabra hasta que acabe siendo admitida, lo haremos, sea como sea. Al fin y al cabo, ¿no están aceptadas otras como "pedo" (referido a borrachera) o "casquete" (referido al fornicio)?.
Fue Nacho (n.S. aquí) quien una noche en la que, ¡oh sorpresa!, estábamos ingiriendo grandes dosis de líquido alcohólico cuando, de manera sutil y delicada, nos asaltó con un: "Eh chavales, que os apostáis a que me meto este mini de una tacada".
Cierto es que el mini entero entero, no estaba, y más cierto aún que dudo mucho que esas fueran sus palabras exactas; pero la idea era simple, amedrentarnos primero con esa declaración, realizar la proeza, y, posteriormente, dudar de nuestra virilidad. Dicho y hecho (dudó de nuestra virilidad); pero lo peor estaba por llegar.
Este inconsciente acto dio rienda suelta a diversos intentos por parte de los tres de llegar al límite de nuestros gaznates. ¿Que si es agradable?, pues no; ¿útil?, tampoco, más que nada porque la bebida que has pagado te la ventilas en un abrir de ojos. Pero... es una gilipollez digna de nosotros.
Así pues, según lo que supongo yo, afonar sería la apertura voluntaria de la glotis para permitir la ingesta indiscriminada de líquido (bueno, de lo que sea) por la garganta.
Para terminar, cuelgo dos ejemplos llevados a cabo por mi decadente persona para diferenciar lo que es beber más o menos (más en el primer caso, rondando la cifra en el segundo) 0.5 litros de cerveza mediante el método normal de llevar a cabo el trago y afonar.
No afonando:
Afonando:
Comparen los tiempos.
P.D.:
El del Barón:
El de n.S.:
Publicado por Dain en 23:54 4 comentarios
El Rey de las Tortillas
miércoles, julio 23
El lugar del que voy a hablaros hoy es a los antros inmundos, al menos, lo que Poseidón al panteón griego: no es el mejor, ni el principal, ni acudir a él es impepinable pero, por recuerdos y cogorzas allí cogidas, se equipara al Padre de Todos los Dioses y se acerca a él en importancia. Hablo de EL Rey de las Tortillas.
Poseidón era hermano de Zeus, y cuando ambos se repartieron el mundo, el colega de los mares se quedó con eso mismo. Al Rey debemos reconocerle el control de los mares...de cerveza, o de calimocho, para paladares menos burdos y gustos más refinados. Y es que el sitio, en cuanto a bebida, da eso: mares y riadas de alcoholazo de la peor calidad, pero cuya oferta es mejorada por la cantidad del mismo. No es que sea jauja los metros cúbicos que se pueden pedir de las pérfidas bebidas, el precio no lo permite, pero sí sus raciones: por 3 euros una de patatas mixtas, esto es, alioli y brava, que resucitan a Lázaro a la vez que matan nuestra flora intestinal. Y es que la comida, por cantidad, no está mal, es indigesta eso sí, pero se agradece cuando tienes ante ti a un coloso de 3 litros de cerveza.
He visto a hombretones sudar y acabar vomitando tras encara la ingesta de uno de estos enormes tubos de licor, sin las preciadas patatas. Éstas son, pues, a los metros de alcohol que allì se sirven, lo que el limón y la sal al tequila: te lo puedes beber sólo, pero mejor si lo acompañas con estas dos cosas. y aquí lo bueno: a cada metro, una ración de estas patatas, gratis.
Esto es lo más destacado del Rey: sus metros y sus patatas, pero la versatilidad de comida y bebida que ofrece, a precios razonables, le hacen ser uno de los mejores cuchitriles para acabar desparramando un poco. A las mencioandas patatas se le unen las tortillas. Quien haya visto "Abierto hasta el amanececer" recuerda la lista de manjares femeninos que ofrecía el puerta del local ("coños mordedores, coños amarillos, negros..."); la oferta del omelette patrio es similar: las tortillas son de huevina, patata y...atún, chorizo, morcilla, jamón...y de varias cosas que se pueden imaginar fácilmente. El precio es razonable, unos 4 euros por una torta de patata, huevo y algo más, a compartir entre varios, no es ninguna locura. Ah, también las hay con salsas, no olvidéis probar la llamada "salsa tropical", nadie sabe qué es. Adivinadlo.
La oferta de bebida, bueno, es variadilla, yo sólo tomé una vez un mini ya que de haberlo hecho más veces dudaría de mi virilidad, pero éstos valen unos 3 euros, algo más y, bueno, salen más caros que los metros de cerveza, de 15, pero con unos 3 litros. Las cañas, tubos, tercios...tienen precio razonable, parecidos a otros bares de la zona. Los bocatas y raciones de algo que no sean patatas son como el Atlántico hace 2500 años: conocemos las tranquilas y cerveciles aguas de nuestras costas mediterráneas, para qué ir más allá. El Dios Poseidón-Rey nos protege y ayuda con sus metros, para qué le ibamos a enfadar...
En fin, si quieres ir de desparrame por Argüelles y te apetece empezar comiendo algo, EL Rey de las Tortillas, en Andrés Mellado 16, es uno de los mejores sitios donde puedes ir. Ánimo y allí nos vemos.
Publicado por Jose Rodríguez en 11:33 3 comentarios
Cervezas Españolas
miércoles, junio 25
En espera de que nuestro tercer hombre termine de relajarse tras su último examen, y al menos deje una huella personal antes de perderse por Europa, procedo a incrustar aquí una clasificación de las cervezas españolas según la página http://www.ratebeer.com/, que desgraciadamente ahora es de pago para ver ciertas cosas (como la lista que voy a pegar, que de hecho es de hace unos meses y por eso la tengo).
Hay que tener en cuenta que el ranking está hecho en base a votaciones de gente que pasa por la página, con todo lo que eso puede conllevar. Pero como me sirve para meterme con la Mahou, pues la pongo (salvo con la negra, que está incomprensiblemente en un buen puesto).
Tampoco está la Estrella Galicia, supongo que poca gente se atreve con ella...
P.D.: hay que pinchar en la imagen para que se vea bien...
Publicado por Dain en 1:09 3 comentarios